lunes, 13 de mayo de 2013

SON DE MAR


...Al cabo de pocos meses, pese a su timidez todavía muy arraigada, Ulises tuvo ya la suficiente confianza con aquella familia como para entrar en la cocina, situada detrás de la barra, y levantar la tapa de la cacerola donde se estaba cociendo cualquier guiso. La señora Roseta le explicaba lo que iban a comer ese día. En la olla hervía un espinazo, un hueso de jamón, el tocino y los garbanzos. Después le añadiría las patatas y media morcilla de sangre. En fuego aparte se estaba cociendo la col mientras su hija Martina hacía un picadillo de tomate con cebolla, sal, aceite y una guindilla roja...”.

                                                                                  Manuel Vicent
                                                                                     Son de mar

No hay comentarios:

Publicar un comentario